Una es adicta a twitter y, cuando conduce desde Extremadura a Madrid, tiende a parar más de lo necesario en bares de carretera para tomar un café y cotillear lo que pía la gente a través del móvil. Anoche fue una de esas ocasiones en las que volvía a casa desde Don Benito y paré para tomar un tentempié a eso de las nueve de la noche. En ese momento comprobé que la red ardía con encendidos debates entre filólogos aficionados acerca del sexismo del lenguaje y yo, que tampoco soy filóloga, no podía sustraerme a la tentación de participar también en dicho debate.
Así que esta mañana, después de reposar la polémica, he decidido explicar lo que opino sobre el tema. Y como una es un tanto tocapelotas (el eufemismo del término vendría a ser algo así como «persona siempre atenta a los matices de las cuestiones más peliagudas») voy a hacer dicha argumentación en tres partes distintas:
Y supongo que ahora toca empezar por la primera pregunta.
¿Es machista la RAE?
Sí.
La RAE no solo es machista como consecuencia de la sociedad patriarcal en la que todos —y todas— vivimos. La RAE es un espejo distorsionado de esa sociedad. Ofrece una imagen masculinizada (más aún) del ámbito en que vivimos, producto quizá del hecho de que se trata de una institución integrada por tan solo cuatro mujeres, treinta y ocho hombres y Arturo Pérez-Reverte, cuya testosterona rebosa los muros de tan venerable edificio cuando aparece por allí para hacer sus cosas.
Podemos encontrar en el diccionario de la Real Academia variados ejemplos de su machismo. La Real Academia atribuye solo a los hombres, por ejemplo, el acto de gozar sexualmente hablando. Con una mujer, naturalmente. Verbo transitivo. Como el verbo «poseer». Solo que, en el segundo caso (y también en la tercera acepción) la palabra «mujer» no aparece. Una mujer puede poseer sexualmente a un hombre, pero ¡sentir gozo! Ah, el placer les está reservado solo a ellos. Si son heterosexuales, claro.
- gozar
-
(De gozo)
- tr. Tener y poseer algo útil y agradable. Gozar de sus riquezas.
- tr. Tener gusto, complacencia y alegría de algo. U. t. c. prnl.
- tr. Conocer carnalmente a una mujer.
- poseer
-
(Del lat. possidēre)
- tr. Dicho de una persona: Tener en su poder algo.
- tr. Saber suficientemente algo, como una doctrina, un idioma, etc.
- tr. Dicho de una persona: Tener relación carnal con otra.
Podéis buscar también mujer del arte, mujer pública, mujer del partido o mujer mundana, formas de referirse todas a las mujeres que ejercen la prostitución, pero mi favorita es sin duda «mujer de gobierno», que significa, atención, criada que tenía a su cargo el gobierno económico de la casa.
Eso es, mis queridos señores de la Academia, tener los pezones bien gordos. La gente normal, esa gente que convive en una sociedad machista de por sí pero que también ha llegado a habituarse al concepto (siquiera teórico) de emancipación femenina, cuando habla de mujeres de gobierno piensa en María Teresa Fernández de la Vega o en Soraya Sáenz de Santamaría. Es por detalles como este por los que sostengo que la RAE es aún más machista que la sociedad a la que se supone que sirve.
Y mejor no me detengo en su homofobia o su beatería porque esta primera parte me está quedando muy larga ya.
Razones para considerar que la Real Academia es machista existen y no son pocas; pero sería injusto negar la atención a cada documento nuevo que publica con el pretexto de que será tan machista como los anteriores. En la tercera parte de esta serie voy a examinar el informe escrito por Ignacio Bosque para dar mi opinión acerca del supuesto machismo del que se acusa a este lingüista. Es mi opinión, repito, pero creo que en casos complejos como este es necesario bajar hasta el fondo del asunto e intentar tener en cuenta muchísimos detalles con implicaciones importantes. Yo lo he hecho y, esté equivocada o no, al menos sé que mi opinión es razonablemente informada y honesta.